El Dióxido de Titanio: Esta prohibido en la Unión europea como aditivo alimentario ya que no se puede descartar un riesgo de daño en el ADN tras su consumo acumulativo.
Y las autoridades sanitarias evalúan su reemplazo gradual en medicamentos conforme la industria farmaceútica encuentre nuevos componentes válidos.
En cosmética es utilizado para aclarar tonos y dar opacidad. Y como protectro solar.
En productos de cuidado labial al aplicarse en la mucosa de los labios, existe un riesgo continuo de ingesta involuntaria por vía oral a lo largo del día.
En maquillaje y cosmética de uso diario, al poseer la piel capacidad de absorción cutánea y dado que el organismo no reconoce ni metaboliza estos componentes y considerando que no aportan ningún beneficio terapéutico de salud en una crema diaria o un maquillaje, prefiero descartarlos para evitar una acumulación innecesaria en el organismo.